Imagen del estado actual del paseo marítimo de La Herradura. /
Javier Martín
La localidad contará con una renovada red de saneamiento en el paseo y se mejorará el tráfico de la zona
Las obras se iniciarán entre diciembre y enero para evitar que los trabajos más engorrosos coincidan con la llegada de turistas
El mal estado del sistema de saneamiento del paseo marítimo de La
Herradura no es un secreto para nadie. Cada año, los vecinos son
testigos de las inundaciones que sufre el vial Andrés Segovia, cuya
ausencia de pluviales hace complicada la recogida de agua, que termina
estancada en charcos a orillas del mar. Para dar solución a este
problema histórico, el Ayuntamiento de Almuñécar ha anunciado la
remodelación del sistema de saneamiento del paseo, cuyas obras se
llevarán a cabo en dos fases en las que también vislumbran la
posibilidad de renovar el acerado del paseo.
El presupuesto de los trabajos asciende a más de dos millones de
euros y serán financiados con el Canon de la Mancomunidad de Municipios
para la mejora de redes de abastecimiento. Así lo indicó a IDEAL el
teniente alcalde de La Herradura, Juan José Ruiz Joya, que busca
aprovechar estos trabajos para reordenar el tráfico en la zona y aliviar
el caos que se crea cada vez que los turistas llegan y abarrotan esta
localidad que en invierno apenas supera los 4.000 habitantes según el
INE, pero que en verano pueden multiplicarse hasta por tres.
Para mejorar la circulación, el Ayuntamiento plantea la construcción
de una rotonda de acceso que se ubicará en el enganche entre la Avenida
Prieto Moreno y el propio Paseo de Andrés Segovia, que son las vías que
registran un mayor tránsito de vehículos y, por tanto, donde se suelen
generar más atascos.
El proyecto sabe a gloria, pero Juan José Ruiz Joya es consciente de
que el ir y venir de las máquinas puede suponer un contratiempo si
coincide con la llegada de los turistas que animan la economía de la
zona cada verano. Por ello, el teniente alcalde de La Herradura plantea
que la primera fase de las obras, que se corresponden con la renovación
de las estructuras subterráneas, den comienzo en el mes de diciembre, o
bien ya en enero para llegar a tiempo al verano o, al menos, llevarla a
cabo por tramos para ocasionar las menores molestias posibles a los
vecinos y para evitar que los trabajos más engorrosos convivan con los
turistas que comienzan a llegar a partir de junio.
Antes del verano
«Somos conscientes de que se trata de una obra que se va a alargar en
el tiempo y que va a tardar de nueve a diez meses, pero tenemos que
evitar que coincida con los meses estivales», explica Ruiz Joya en
relación a este proyecto a medio plazo, que comenzó a fraguarse a
principios de año.
Pero el edil no quiere quedarse ahí, sino que su idea es que los
trabajos se prolonguen con una segunda fase que renueve el deteriorado
acerado de este vial, aunque, según afirmó, todavía se trata de una
cuestión cuya viabilidad se está valorando. Unas obras que, en caso de
convertirse en realidad, acabarían con el problema histórico de las
inundaciones , atranques y rebose de aguas fecales en el trazado del
paseo, además de mejorar la imagen y accesibilidad de una localidad que
forma parte de los destinos turísticos más demandados en la Costa
Tropical.
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